La violencia en los medios de comunicación. ¿Cómo afecta el desarrollo de los niños y adolescentes?

En 1997 y a raíz de que su hijo le pidió permiso para ir a ver la película El silencio de los inocentes y ella se lo negó, pero luego comprobó, mediante llamadas telefónicas, que todos los compañeros y amigos del muchacho de 12 años habían visto esa cinta y tanto hijos como padres opinaban que era solamente “una película de entretención”, la psicóloga norteamericana Madeline Levine escribió y publicó un libro titulado como se titula esta entrada de nuestro portal. El libro llegó a Colombia traducido al español y se vendió, entre otros lugares, en nuestros supermercados de cadena. En él, la psicóloga estadounidense advierte acerca de los enormes peligros que la violencia en los medios, particularmente en la televisión, implica para la formación de una personalidad sana. Hace un llamado al Estado, a la familia, a los establecimientos educativos y a los mismos medios de comunicación y productores de programas, películas y dramatizados para que asuman su tarea en el proceso educativo de los adolescentes y contribuyan a desterrar el exceso de violencia en el medio de comunicación más consumido por los hogares.

Catorce años después, vemos en la televisión colombiana un verdadero desfile de dramatizados que, con el pretexto de “mostrar la realidad nacional” no hacen más que meterles a los televidentes por los ojos las más espantosas escenas de violencia. Una violencia en la que, además, la imagen de la autoridad es puesta en ridículo.

Pero no siempre la imagen de la autoridad es puesta en ridículo en esos filmes, es decir, no siempre la violencia la ejerce el “malo”, mientras policías y jueces son mostrados como una partida de tontos. En muchas ocasiones -y esto resulta todavía más grave- la violencia la ejercen los “buenos” como única solución para acabar con el problema que significa la presencia del malo.

Lo sorprendente es que en las mediciones de sintonía (rating), esos programas en los que la violencia lo define todo y los violentos aparecen como los héroes, figuran en los primeros lugares.

Uno de los aspectos más graves de este problema -el de la violencia más atroz ejercida por el “bueno”- es el factor “IMITACIÓN”.

MADELINE LEVINE escribe al respecto lo siguiente:

“Estudios de investigación han demostrado que cuanto más nos identificamos con el personaje y cuanto más empatía sentimos por él, tanto más probable es que lo imitemos. Por este motivo a muchos psicólogos les preocupa la violencia perpetrada por los personajes “buenos”. Contrario a lo que se suele pensar, por un margen de dos a uno son los “buenos” y no los “malos” los responsables de la mayoría de los asesinatos que muestra la televisión. Por supuesto, esos asesinatos son presentados como si fueran necesarios y justificados. Por tanto, es más probable que la audiencia simpatice con el oficial de la policía cuyo compañero fue asesinado, o con el esposo cuya mujer fue violada, o con el padre cuyo hijo fue secuestrado. No es raro escuchar en las salas de cine aplausos y gritos de aprobación cuando el malo de la película es finalmente destrozado por el heroico vengador.

Clint Eastwood, Charles Bronson, Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger han tenido un éxito extraordinario en sus papeles de defensores privados de la justicia y héroes. La policía y el sistema judicial son desechados como superfluos e incompetentes.

(…)

Todos los días vemos en los diarios las terribles consecuencias de este punto de vista. Jóvenes asesinados por molestar o irrespetar a otros jóvenes. (…) Esos son los trágicos resultados de una cultura que enaltece la violencia, niega la complejidad de los problemas sociales y convierte en ídolos a personajes vengativos y crueles”. (LEVINE, Madeline. La violencia en los medios de comunicación. ¿Cómo afecta el desarrollo de los niños y adolescentes? Traducción de Marcela de Narváez Cuello. Grupo Editorial Norma. Bogotá. p. 29-30).

Cada vez resulta más sorprendente la aceptación social de la violencia. Lo que debiera ser motivo de rechazo por parte de una sociedad que se supone culta, cada día logra dentro del país el respaldo de un público inclinado a admitirlo como única “solución” a problemas para los cuales no se sugiere siquiera la posibilidad de un remedio distinto.

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10 respuestas a La violencia en los medios de comunicación. ¿Cómo afecta el desarrollo de los niños y adolescentes?

  1. Rodolfo Rueda dijo:

    Acerca de las opiniones personales que me nacen sobre la violencia que muestran los medios de comunicación y como afectan estos el desarrollo de los niños y adolescentes?, confirmo que estos, los medios de comunicación, solo buscan el reconocimiento propio, quedando siempre como los que manejan la primicia, la noticia de primera mano, pero no se dan cuenta lo que socialmente desencadenan. Solo es poder, solo es posición global, nos alimentan con el negativismo del mundo, con mentiras casi siempre, con alteraciones de la verdad, infundiendonos miedo, temor, fracasos, tristezas, noticias que agobian que nos llenan de desesperanza, nos muestran la injusticia en toda su magnitud, que nos llena de profundo dolor, dolor casi siempre ajeno, pero que lo sentimos como propio; todos somos hermanos, pero esto viene desde antes que existieran los medios de comunicación, esto recae desde que el hombre busca pisar su propia raza, y pasar por encima de si mismo.

    Los medios de comunicacion, aunque no queramos aceptarlo, tienen el poder de instalarnos en nuestras mentes, lo que quieran que creamos o pensemos. El poder de ellos es incalculable.

    Precisamente, hoy pensaba en eso, en como nos atacan nuestros deseos, nuestros pensamientos, nuestros gustos, nuestras decisiones.

    Son nuestros hijos los que sin tener la culpa, se llenan de toda esta basura, de la FAMOSA VERDAD, de la inconfundible REALIDAD.

    No nos vayamos tan lejos, lo que muestran es el mundo, es lo que pasa en realidad, es esto, no es mas.

    Y ya para terminar, como afecta esto en el desarrollo de nuestros hijos y en los adolescentes ? Pues lo afecta en todo, pero todos siempre pasaremos por este ciclo vicioso de ver al mundo de la peor manera, nuestro reto HOY a ciencia cierta, es verle el lado positivo, con esperanza, con Ilusión, esa es nuestra GUERRA.

    • GLADYS MANCILLA MONTOYA dijo:

      Lo peor es que en todos los horarios de tv y en cine se ve esta violencia y nosotros con nuestro trabajo no podemos estar al lado de ellos para explicarles lo que es bueno y malo.

      • Alejandra dijo:

        Ése es precisamente uno de los problemas que los medios de comunicación nos están dejando. Y es que, algo tan importante como la televisión está siendo manejada por personas que no tienen en cuenta nuestra realidad. Y esa realidad es que muchos de nuestros niños también ven esos programas de televisión y pueden aprender comportamientos inapropiados que afecten sus relaciones sociales y por ende, a los demás.

        Gracias por sus comentarios y participación,
        Saludos
        Alejandra G.B.

    • Alejandra dijo:

      Gracias por tu aporte y punto de vista.
      Buen día,
      Alejandra G.B.

  2. Sandra Gómez dijo:

    La información que los medios de comunicación transmiten diariamente relacionada con la violencia, y en especial aquella catalogada como amarillista, afecta notablemente el estado emocional de los seres humanos, especialmente a los más susceptibles, también genera una sensación de inseguridad que intimida a todos los ciudadanos de bien, y paradójicamente estimula a los antisociales a reaccionar más con la violencia.

  3. Racso dijo:

    Sobre este tema nunca he sabido qué pensar exactamente, ya que si bien tiendo a pensar que realmente la violencia en los medios (incluyo aquí los videojuegos) afecta negativamente la conducta de las personas (en cuanto a que las hace más agresivas), yo mismo soy un contraejemplo de ello. O eso creo :P

    • Alejandra dijo:

      El juego violento es sólo una de las influencias que pudiste haber tenido. Pero a parte de que juegues videojuegos, puedes recibir también los consejos y la guía orientada de tu familia, que viene siendo el eje fundamental y central de cada persona y por tanto, de la misma sociedad.

      Agradezco tu comentario,
      Alejandra G.B.

  4. Pete el Malo dijo:

    Lo que pasa es que no todos los niños y jóvenes que ven esos programas de violencia cuentan con otras influencias positivas como la proveniente de un hogar mentalmente sano o de un círculo de amigos donde se cultiven valores superiores. Por el contrario, esos programas suelen tener como espectadores a muchachos de hogares donde lo que reina es la violencia intrafamiliar o el abandono y son, para mayor desgracia, muchachos que cultivan entornos de amigos carentes de valores y en los que, más bien, se fomentan las conductas antisociales que dichos programas precisamente exaltan, con lo cual se genera un círculo vicioso que, lejos de romperse, se va extendiendo y fortaleciendo cada vez más. Y es que la televisión, como medio masivo de comunicación que es, llega a todas partes, incluidos aquellos rincones subnormales donde los papás imponen su supuesta autoridad a puñetazos y vulgaridades, donde marido y mujer se la pasan jugándosela el uno al otro, donde los hijos no sienten respeto hacia sus padres ni hacia nada, y donde, en fin, florece silvestre la perversión de las costumbres. Y es ahí donde sembrar esta semilla de violencia resulta tan peligroso.
    Pero es que, además, así no suceda que ese chico que se la pasa viendo programas de violencia llegue a ser violento él también, de todos modos sí crecerá con miedos, inseguridades, angustias y una visión apocalíptica de la vida, nada de lo cual quizás habría desarrollado si otras hubiesen sido sus influencias.

    • Alejandra dijo:

      Tienes razón en lo que expresas Pete. Muchos padres guían y están presentes en la educación de sus hijos, por lo tanto, están pendientes de lo que ven sus hijos y en orientarlos y ayudarlos a diferenciar entre la realidad y la ficción. Pero, la realidad de nuestro país y de muchos otros es que en el proceso educativo de los niños los padres son ausentes. Entonces, los niños pueden tomar como propios esos patrones de conducta que se muestran en los canales y en los juegos como algo que se puede hacer a los demás sin ningún inconveniente. Y es allí precisamente, en dónde se encuentra el problema.
      Todo influye en la educación de la persona, su familia, sus amistades, su contexto social, su barrio, su colegio, entre otras cosas.

      Gracias por tu comentario,
      Saludos
      Alejandra G.B.

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